Andy ParantTeatro antiguo
Viena
Este monumento, que imita el obelisco egipcio del Circo Máximo, sigue siendo un lugar emblemático de Viena. Conservado a lo largo de los siglos, da testimonio de la presencia de un circo romano, utilizado principalmente para carreras de carros en la antigüedad.
En el siglo II, los urbanistas encontraron el espacio necesario para construir un circo (de unos 460 m de longitud) en la llanura que inicialmente se había urbanizado parcialmente a lo largo del Ródano mediante el uso de terrazas de terraplén.
En este impresionante circo o hipódromo (nombre que ha conservado su significado original), la Pirámide constituía el centro de la plataforma axial, en latín la spina (columna vertebral), alrededor de la cual corrían los carros (biges, triges o quadriges). La spina, ligeramente elevada sobre la pista, estaba adornada con pequeñas estructuras, estanques o fuentes decoradas con esculturas.
Antes de que se estableciera la verdadera naturaleza de la Pirámide, también llamada la Aguja, la imaginación popular se había apoderado de este monumento. La versión más común lo presentaba como un monumento funerario, a veces dedicado al héroe fundador de Vienne, a veces a un emperador (Augusto o Alejandro Severo), o incluso a Poncio Pilato, el prefecto de Judea, a quien, según un ciclo legendario medieval, habría fallecido en el exilio en Vienne.
A falta de un anfiteatro (aún no reconocido), cabe preguntarse si este circo también albergó combates de gladiadores u otros espectáculos.