Presentación
De la mano de sus propietarios, admire este castillo cuya historia se remonta al siglo XIV. En su interior, admirará la decoración, la carpintería, los suelos de parqué, los murales, el mobiliario y los tapices del siglo XVIII.
El Castillo de Saconay, cuya existencia está documentada desde el siglo XIV, está declarado monumento histórico. Embellecido y ampliado por los hermanos Saconay en el siglo XVI, alcanzó su máximo esplendor en el siglo XVIII, cuando, en 1709, pasó a ser propiedad de la familia Dareste, ricos banqueros lioneses y concejales de la ciudad de Lyon. Desde entonces, ha permanecido en la misma familia, y su actual propietario es descendiente de ella.
A pesar de un largo período de abandono, la decoración interior del siglo XVIII se ha conservado en muy buen estado: la magnífica galería, adornada con frescos y murales de los siglos XVI y XVIII, ha recuperado su techo tras sufrir graves daños por goteras debido al catastrófico estado de los tejados. Los dormitorios y salones conservan su hermosa carpintería, suelos de parqué, muebles y tapices. La capilla ha sido completamente restaurada. Las dependencias —frutería, palomar y forja— conservan una autenticidad notable.
Los actuales propietarios heredaron Saconay en un estado lamentable, sin agua corriente y con un sistema eléctrico muy precario. Se pusieron manos a la obra para restaurar el castillo y hacerlo más confortable.


















